Choque


Los labios de piedra se buscan, se oyen, se tientan, avanzan lento, se encuentran en el camino. Yo aguardo. No siento, no padezco. Yo preveo el choque, y me dejo llevar. Los labios de piedra se rozan primero. Yo, que estoy entre ellos, escupo el agua que me rodea, creando olas coronadas de blanca espumaSigue leyendo “Choque”